Viajar a Dublín: ¿Qué no te podés perder?

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¿Preferiste pasar el verano en la ciudad y tomarte las vacaciones más adelante? Entonces estamos a tiempo y podemos ayudarte. Pero ojo, no vamos a ser muy objetivos, haremos todo lo posible para que tu próximo destino sea Dublín.

Dublín es la capital de Irlanda y la ciudad con más habitantes, fue fundada alrededor del año 841 ni más ni menos que por los vikingos, como base militar. Estas tierras, que fueron escenario de guerras y conflictos, hoy son una ciudad moderna y cautivante para quienes la visitan.

Respirar Dublín

La capital irlandesa nace en la desembocadura del río Liffey, cerca del centro de la costa este, y se encuentra en el centro del condado de Dublín.

Dublín es distinta a otras capitales europeas, no se destaca por sus grandes monumentos ni por sus opulentos museos sino más bien por la onda del lugar y de su gente. Es una ciudad ambivalente: es cosmopolita pero a pocos kilómetros de allí se respira a campo, tiene edificios muy modernos pero también tiene increíbles y hermosos espacios verdes, es una ciudad grande pero mantiene tradiciones y culturas muy arraigadas. En Dublín, hay opciones para todos.

Caminar por O´Connell Street

Como París tiene su Avenida de los Eliseos, o Londres tiene su Oxford Street, Dublin cuenta con su O´Connell Street. Este camino comienza sobre el río Liffey y termina en Parnell Street.

En O´Connell, se encuentran los monumentos más destacados de la ciudad. El más reciente es “The Spire” (La espiral), una aguja de colores de 120 metros que parece llegar hasta el cielo. En ese lugar, tiempo atrás se encontraba el Nelson´s Pillar, pero fue destruido durante ataques del grupo armado IRA (Irish Republican Army).

O´Connell además se destaca por su oficina Central de Correos. Este edificio fue construido en 1818 pero la fecha que mejor lo recuerda es 1916, porque en ese año y en ese lugar se proclamó la República de Irlanda.  

Y por supuesto, en esa calle también se encuentra el monumento que le da su nombre, la estatua del líder nacionalista del siglo XIX Daniel O´Connell.


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Escuchar música en Grafton Street

Está ubicada en pleno corazón de Dublín y, además de ser un centro de compras, se destaca por la cantidad de músicos y artistas callejeros que entretienen a los turistas. Para cuando necesitas un respiro, puedes parar en el Bewley´s Oriental Café (1927), a tomar algo mientras ves pasar a las multitudes.

Temple Bar

¿Pasás 1 día? ¿Medio? ¿Un par de horas en Dublín? No importa cuánto pero tenés que pasar por Temple Bar. Así se llama por su dueño Sir William Temple, quien en 1600 compró esos terrenos. 200 años más tarde hubo un intento de transformar esas tierras en una zona industrial pero quedó trunco. Fue en 1991, cuando Dublín se transformó en la Capital Europea de la Cultura, que The Temple Bar empezó a tener la onda que tiene hoy.

Hoy es uno de los barrios más lindos: espacios culturales, bares y pubs de los bien llamados “irlandeses”. Calles estrechas con más bares, tiendas de diseñadores independientes, galerías de arte y sobre todo, gente que busca pasarla bien.

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Irlanda y el alcohol…

El whiskey es casi un símbolo en Irlanda por eso, allí existe el mejor tour para conocer los secretos de esta bebida. La antigua destilería Jameson fue fundada en 1780 y durante 200 años vio producir uno de los whiskey más consumidos en el mundo. Hoy es un museo que enseña los pasos de la fabricación y muestra como 3 simples ingredientes (agua, cebada y levadura) son capaces de convertirse en oro.

¿Y la cerveza? Obviamente teníamos que dedicarle unas palabras a esta bebida. Dublín cuenta con uno de los museos más interesantes para conocer la creación y evolución de la cerveza Guinness. Pocas marcas están asociadas a un país como se da en este caso. Guinness es tan importante que cuando el gobierno quiso elegir el arpa como símbolo de Irlanda, tuvo que colocarla de forma invertida, para que no sea asociada al logo de la cervecera.